Ir al contenido principal

Sólo para ti


A ti.

Te agradezco a ti por haberme enseñado lo que es amar. 

Cuando tuvimos nuestro tiempo fue algo emocionante, lleno de luz, esperanza, ilusiones, apoyo y amor. 
Contigo experimenté sensaciones que nunca nadie me había hecho sentir. Contigo aprendí y pude crecer como persona y como mujer. 

Nuestro tiempo pasó y por necedad quisimos prolongar algo que hacía mucho se había ido.

Cada día te buscaba en los ojos de alguien más.

Me costó trabajo aceptar que no eras tú.
Me costó más trabajo soltarte para que nuestras vidas siguieran su camino.

De una u otra forma nuestra extraña conexión seguía, comenzaba a descubrir el daño que me hacía.


Aún consciente, quería seguir en tu camino. 

Cada vez que platicábamos y me contabas de tu vida, sentía como mi corazón se endurecía. Lograste hacer muchos de nuestros planes con tu nuevo amor y eso sólo golpeaba mi corazón. 

Luché constantemente por sacarte de mi mente y mi corazón. Entendía que saber de ti sólo me lastimaba más.

Toqué fondo al descubrir que para ti sólo era un objeto, esa última opción, una mujer sin valor, ver que todo era una falsa ilusión al tratar de llevar esa "amistad".

En tu voz descubrí el vacío que hay en ti y sólo pedí que fueras capaz de sanar todas esas heridas del pasado para poder seguir. 

Perdóname por no haber tenido el valor antes de frenar este daño que nos hacíamos, me aterraba la idea de alejarte de mi vida, ciegamente confiaba en el tiempo. Pero aún no es tarde para dar espacio y escuchar nuestro destino. 

Te abrazo en la distancia, te agradezco por haberme despertado, te perdono y me perdono a mi por el mal que nos hicimos al prolongar mucho más de lo debido nuestro encuentro que hace tiempo se había ido. 

Con un corazón roto y parchado me despido y espero que ambos logremos encontrar la paz y así poder seguir nuestros caminos; recordando de vez en cuando todo lo bueno que vivimos.


Esta vez es sólo para ti. 



laGuizar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cometa

No fui la primera en saber de ti, pero en el fondo sentía los murmullos de tu amor...  Hace un mes supe que venías en camino.  Hace un mes pude ver todas las señales de tu existencia en mi ser.  Hace un mes pude sentir lo que hace el amor; fuiste un milagro divino en mi. Me invadiste de ilusión y amor, fue tan genuino e intenso que la luz de tu corazón nos invadió por completo. Hay tanto que quisiera decirte, pero no sabría ni por donde empezar; incluso no tendría las palabras suficientes para ti, porque fuiste todo para mi, bebecito. Hay tantas ilusiones que se apegaron a la idea de tenerte en mis brazos, que no termino de entender qué fue lo que nos pasó. Debo de reconocer que la tristeza que he tenido en los últimos días ha sido tan profunda que siento que mi corazón se apachurra, que me tiemblan las piernas, se va mi voz y pierdo el equilibrio.  Aunque hoy siento que no tengo fuerzas para seguir, busco agarrarme de las pequeñas cosas, de la ilusión, de todo ese a...

Reconectar

Han pasado días que me sacuden, me llenan de pensamientos negativos, me paralizan totalmente.  Hoy, forzándome un poco a retomar la escritura, me di cuenta que estaba perdida... ¡y no tenía idea!  Comencé por incomodarme, observar y escuchar mis emociones, me presiono un poco para conectar con todo aquello que me gusta, seguro por ahí debo de andar. Caigo en cuenta que tengo meses donde me volqué al trabajo, donde me esforcé por mantener mi vida en bajito, casi en silencio. Fingiendo una calma que en realidad estaba llena de miedo, por nostalgia, por los fantasmas del pasado que han estado refugiados en mi espalda, en mi mente y en todo mi ser.  Hoy, con más ligereza, quitándome una venda de los ojos y buscando a toda costa priorizarme, disfrutar y vivir en expansión, siento que un cable se conectó, como si mi chip hubiera sufrido un "reset" y poco a poco todo va tomando sentido nuevamente.  Ya era momento de volver a tomar las riendas de mi vida, y qué mejor ahora q...

Reflexión de Año Nuevo

Hace un año me encontraba muy emocionada por entrar a los famosos 30´s, sentía mucha ilusión, esperanza y ganas de más.... así sin más. Fue una sensación efímera. A los pocos días de iniciar ese nuevo año, la vida se encargó de hacer lo suyo... me sacudió por completo. Mi mascota murió, entré en un ritmo de vida bastante acelerado, con mucha autoexigencia para rendir en las tres oficinas en las que trabajaba en aquel entonces, no quería ni podía parar... me desconecté de todos y de todo. Hoy, reflexionando sobre este último año de mi vida me encuentro con una Renata que ha crecido, que a través de diferentes procesos, actitud, disposición, voluntad y herramientas, hoy se siente más plena, más segura de si misma, más presente cada día. Llego a este nuevo año más consciente de quién soy, cómo me he ido transformando en esta nueva versión que se reconoce capaz, que ve esa gran estrella que muchas personas le señalaban y que no podía ver, sin embargo, hoy sé que siempre ha estado justo den...